¿To smoke or not to smoke?

prohibido fumar
El pasado día 2, se puso en práctica una nueva ley en la que no se permite fumar en la mayoría de lugares públicos, entre ellos los establecimientos de ocio y restauración: bares, restaurantes, discotecas, etc. Medida que personalmente, aplaudo de manera total.

Cabe decir que en la primera fase de prohibición del fumar establecida hace unos años, en los que los locales menores de 100 metros cuadrados, podían optar por el dejar fumar o no, y los mayores, tenían que compartimentar sus establecimientos, en zonas de fumadores y no fumadores, ya hubo empresas que optaron por el espacio libre de humo de manera total.

Prohibición de fumar en espacios públicos

Viene a cuento ello, a que hay empresarios del sector que se quejan de que van a perder ventas por el hecho de no acoger a los fumadores. Este extremo habla muy mal de sus comercios, puesto que si su atracción de la clientela está basada en poder dar unas caladas a un cigarrillo, puro o pipa, vale más que se dediquen a otra cosa. Y es más, no ven que hay un grupo (mayor) de no fumadores que quizás accedamos a aquellos lugares donde actualmente es imposible hacerlo por mor del pestazo con el que sales después de comer.

Vamos al grano. Por poner un ejemplo (que no publicidad), los establecimientos (de bocadillos) Viena, optaron por eliminar totalmente el humo de sus locales en la citada primera fase, y la clientela no bajó. ¿Por qué? Pues porque el negocio no está basado en el humo (nunca mejor dicho), sino en la tangibilización de unos productos y de un servicio excelentes, que a pesar de tener unos precios más bien altos, hacen transigir a los clientes por esa relación buena calidad – precio.

Los comerciantes y empresarios que se quejan actualmente harían bien en identificar cuáles son sus ventajas competitivas y cuál es la diferenciación que les permite acoger a más y más clientes, en lugar de perderlos por un input externo (y legal) contra el que poco pueden hacer.

En todas las empresas, ya lo hemos dicho en más de una ocasión, deberíamos estar más preocupados por nuestra incompetencia que por la competencia que pueda establecer un nuevo rival o una nueva legislación. Si los citados empresarios pensaran más en cómo satisfacer a su clientela en base a calidad, servicio y coste, probablemente, sus dudas existenciales de la actualidad se desvanecerían, cual anillo de humo.

¿To smoke or not to smoke?
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Por |2017-10-25T10:52:20+00:00 10, enero 2011|

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