¿Tenemos mucho absentismo?

absentismo laboral
Hace un par de semanas leí en la prensa que el absentismo había descendido, motivado por la situación de crisis, que llevaba a ciertos empleados a faltar menos, por el miedo a perder su puesto de trabajo. El argumento es bastante triste. Algunos se tienen que ver forzados por una crisis económica, para cumplir con quien le está pagando para hacer un trabajo determinado…

Y he dicho “ciertos empleados“, porque la gran mayoría de personas que trabajan son gente responsable y profesional, que cumplen con sus compañías. Incluso se da el caso en algunos funcionarios o empleados públicos.

¿Por qué pues tanto absentismo?

  1. Por la falta de compromiso, extremo generalizado a nivel social, que se extiende incluso en el ámbito familiar.
  2. Por falta de incentivo, en trabajos rutinarios y anodinos que no priman la creatividad y el enriquecimiento personal.
  3. Por la falta de motivación, causada por el punto anterior, unido a la falta de participación en el devenir de la empresa.

Las empresas debieran hacer partícipes a sus empleados, de las actividades que haya que realizar para el mejor funcionamiento de la misma. Aceptar el absentismo con total normalidad es una lacra que contamina y penaliza al resto de personas que trabajan en la compañía, haciendo que el “cesto de manzanas se vaya pudriendo”.

Asimismo, aceptar el “presentismo”, o “despido interior”, como bien se definió en el libro del mismo título, en alusión a aquellas personas que si bien “trabajan” (están) porque “fichan”, no aportan ningún tipo de valor añadido con su actividad. En definitiva, una cosa es trabajar y otra bien diferente “es hacer faena”, si se me permite la expresión catalana.

Para finalizar con el trinomio responsable del tema, cabe hablar de los sindicatos, más preocupados por el enfrentamiento con las empresas que en trabajar en aras de que los empleados (por cierto, debieran reflexionar por qué sólo una ínfima parte de ellos está afiliada) tengan mejor formación y motivación para que puedan obtener mayor productividad, que les permita fiabilizar y asegurar sus puestos de trabajo.

Empleados, empresarios y sindicatos son colaboradores necesarios en aras del bien de todos. Todo el mundo suma. Mientras no cambie el tema, no iremos bien.

¿Tenemos mucho absentismo?
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Por |2017-09-28T17:46:26+00:00 2, febrero 2009|

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