¿Nos cambiamos de sitio?

cambiamos de lugar

Hace unos días leí en el blog de Bill Taylor de la ‘HBR’, el post “Trading places: a smart way to change your mind”. En el mismo se comenta lo siguiente:

“When two successful CEOs switched places for a day, the result was new ideas and a fresh perspective. Don’t limit your imagination to what you already know. If you need to innovate, don’t look to what others in your industry are doing, or to your past successes. Seek out a new experience, put yourself in a new context, and find ideas already proven in one field that might be applicable to yours. If you can, find someone who has a similar job in a different industry and trade experiences; what might be routine and ordinary for him may be revolutionary for you“.

El tema va de directivos, concretamente de CEOs, pero ¿y si esa idea la probamos hacerla entre diferentes funciones, diferentes colegas, dentro de la propia empresa? Las ventajas, como indica Taylor, son suficientemente evidentes. Los directivos de Ikea ya saben lo que es vivir, durante unos días al año, “el fragor de la batalla” comercial en sus tiendas.

El Cambio Cultural

Pero veamos algunos ejemplos, que aunque puedan parecer descabellados, no dejan de ser maneras de actuar al límite, que son las que conducen al auténtico cambio de paradigma, al genuino cambio cultural:

  • Cambio de función o actividad:

    • el que se lleva a cabo entre colegas del mismo departamento, que realizan diferentes funciones. Promueve la capacitación y la polivalencia, además del conocimiento de lo que hace tu vecino. Por ejemplo, ¿qué tal si el que recoge pedidos pasa a validar facturas?
  • Cambio de área o departamento:

    • el que se lleva a cabo entre compañeros de diferentes ámbitos de la empresa. Promueve la visión global de los procesos y de la empresa. Ejemplo: ¿qué tal si intercambiamos durante unos días a los comerciales por los logísticos? Para que se empapen bien de la actividad de cada uno de ellos, en sus respectivos ‘gemba’.
  • Cambio de planta o establecimiento:

    • el que se lleva cabo entre colegas de la misma empresa ubicados en diferentes lugares geográficos. Promueve la cohesión grupal de la compañía. El ejemplo de los ingenieros residentes en otra planta que no es la suya, ilustra el presente punto.
  • Cambio de jerarquía:

    • el que se lleva a cabo entre mandos y colaboradores, con el objetivo de comprender cuáles son los problemas en cada uno de los escalafones jerárquicos de la empresa. Promueve el que “el jefe” conozca de primera mano, cuáles son las necesidades de sus colaboradores.

El ejemplo comentado de Ikea es valido, los directivos pasan a ser dependientes del establecimiento, en trato directo con los clientes. Así podríamos seguir con otros casos. En definitiva, lo que pretendemos es provocar el cambio de mentalidad, el estar abiertos a nuevas ideas. Y éstas siempre vienen por los extremos, aunque tal proceder pueda parecernos disparatado.

¿Nos cambiamos de sitio?
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Por |2017-10-30T07:32:17+00:00 7, junio 2010|

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