¿Gestión sin datos?

metodología AndonNo hace demasiado le dimos el merecido descanso a la lavadora que compramos al mismo tiempo que nuestra vivienda, ya hace más de una década.

La nueva lavadora, además de 50 funciones que nunca sabremos para qué sirven ni si las utilizaremos alguna vez incorpora una novedad básica y fundamental, un panel donde aparece la información del tiempo que tardará el programa seleccionado y, una vez iniciado, el tiempo restante para el final del mismo. (Andon)

Puede parecer una tontería pero antes no sabíamos lo que tardaba o le faltaba a la lavadora para acabar. Y esto era especialmente delicado en algunos casos como cuando tenías que irte y estabas a la espera de la lavadora, cuando toca poner una lavadora en horario no demasiado adecuado, etc.

Por supuesto podíamos haber tomado diferentes medidas de tiempo intentando establecer los diferentes tiempos para los diferentes programas de lavado pero ahora es muy sencillo, muy cómodo, el poder hacerlo.

Ahora podemos gestionar, tomar decisiones, sobre una base de datos.

Cuánto duraría el programa planteado, cuánto le falta por acabar para saber si esperamos o nos vamos, cuántas lavadoras consecutivas podríamos llegar a realizar (capacidad) en el tiempo que disponemos el fin de semana y compararlo con las pilas de ropa separadas por color/tipo de tela o tejido/etc. (la demanda)

No tengo dudas de que ahora somos más eficientes y más conscientes en la gestión de la lavadora, sobretodo en momentos de más necesidad. Hay menos tiempos muertos e incluso gestionamos mejor el momento de acabar, la sincronización con la secadora o el tender la ropa y el arranque de un nuevo programa en la lavadora.

En las empresas el concepto es el mismo. Todo lo que se desconoce, lo que no se mide, donde no hay indicadores u objetivos, genera dudas sobre la veracidad de las sensaciones que se tienen, es difícil precisar o aproximar las cargas de trabajo al desconocer ciertas magnitudes y se tiende a sobredimensionar para intentar no quedarse corto.

Sin datos, indicadores u objetivos, no es fácil poder comparar o plantear si se consigue o no, cuáles son los motivos, cuáles serían las acciones a tomar, o si hay que felicitar al equipo por haber cumplido o superado las expectativas.

Por otro lado, en cuanto se empieza a disponer de datos, de medidas de ciertas magnitudes, además de algunas sorpresas agradables o desagradables, el output observado empieza extrañamente a mejorar de manera espontánea.

Esta mejora se debe a varios conceptos:

  • Existe un estándar o valor de referencia a conseguir/mantener/mejorar
  • La planificación del trabajo se realiza con valores más precisos
  • Todo lo anterior lleva a que el proceso tienda a ser consciente de que se es medido por parte de la empresa y que es necesario darle la importancia necesaria y poner los medios para conseguir alcanzar los valores establecidos

Piense cuáles son los procesos u operaciones sobre los que no se dispone de datos, indicadores o estándar y cómo se están gestionando actualmente. Ahora piense en la mejora que representaría solamente el poder disponer de datos para gestionar y mejorar con más criterio. La solución está en sus manos.

¿Gestión sin datos?
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Por |2017-07-25T09:47:44+00:00 7, octubre 2013|

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