celula logistica

Hace algunos post hablamos de la célula de producción y sobre el Mizusumashi y cómo los relacionábamos en las operaciones de nuestra organización.

Hoy os queremos presentar: la Célula Logística. ¿Hemos analizado los desplazamientos necesarios de un aprovisionador para cargar el material necesario del almacén y distribuirlo por la planta? ¿Hemos determinado alguna vez el tiempo ocioso requerido en búsqueda de materia prima dentro del almacén? ¿Se nos mezclan los equipos de almacén / aprovisionador / producción? ¿Tenemos la sensación que los materiales van y vienen por la planta sin ningún orden claro? ¿No vemos como funciona el flujo de materiales?

La respuesta a todas las preguntas se contesta con tres conceptos: Célula de Producción/Mizusumashi/Célula Logística. A pesar que parezca obvio lo expuesto anteriormente cuando lo preguntamos de esta manera, en nuestras operaciones se diluye el concepto hasta perderse y disponemos de elevados tiempos ociosos en búsqueda, desplazamientos y movimientos, asumiendo que ello forma parte de nuestro trabajo.

¿Qué es la célula logística?

La célula logística, es la solución perfecta para facilitar al aprovisionador la carga de material, reducir desplazamientos y movimientos y permitir la gestión visual, facilitando además un orden entre las operaciones del operario de producción, aprovisionador y almacén.

Tal y como se puede ver en la imagen superior, la célula es el punto de unión entre la entrada de materiales a nuestra fábrica y la salida hacia la zona de producción; pero no solo funciona en esta dirección. De la misma manera que nos sirve para introducir material a nuestra planta de producción, nos puede servir en sentido inverso para sacar producto terminado hacia nuestro cliente.

Una de las funciones de la célula y del personal que trabaja en ella, es disponer el material en la ubicación adecuada para que el aprovisionador de material no tenga tiempo ocioso en la búsqueda de material. Además, este deberá encargarse que siempre haya la materia necesaria evitando la falta de material y aprovisionará la célula logística según el ritmo de consumo de producción.

Otra de las funciones menos intuitivas pero igual de importantes es la gestión de los embalajes. De nada sirve montar una célula con palets llenos de cajas si después el aprovisionador pierde tiempo en desmontar los palets y adecuar los embalajes a la unidad de consumo en línea de producción. Lo que entra en la célula, debe disponer del tamaño adecuado para el consumo en la célula de producción y por tanto, el personal que está en ella, debe montar y desmontar los embalajes adecuándolos a la etapa siguiente. La teoría nos queda clara, ¿nos lanzamos ahora a la práctica?

¿Te ha gustado el post?