Presupuesto

Una nueva semana se inicia, un ya viejo año que está presto a finalizarse, y uno nuevo que está por empezar.

No sé que tal andáis de supersticiones, pero recordad que el próximo año es el dos mil «trece»

Los que hemos nacido en un día 13, como un servidor, estamos vacunados contra ese número, pero los demás… Bromas aparte, quería escribir esta semana sobre un tema recurrente en las empresas, que no es otro que el de la realización del ejercicio presupuestario anual, el budget, que dejando de lado supersticiones y suertes varias, hay que trabajarlo con máximo rigor y seriedad.

Presupuesto anual

Normalmente, los presupuestos son elaborados desde una perspectiva tradicional, completamente necesaria, pero que no transgrede el orden establecido. Y a mi me gustaría, en este post, ir un poco más allá del concepto clásico. Además de establecer las previsiones de venta, de compra, de producción, de personas, etc., ¿sobre qué más deberíamos pensar?

Pensemos, pues.

Relación de cuestiones que no debéis obviar para iniciar o proseguir el «never-ending-process» de la Mejora Continua:

  • ¿Cuántas horas de training voy a realizar con nuestra gente?
  • ¿Cuántos workshops voy a llevar a término en 2013?
  • ¿Cuántas personas van a participar?
  • ¿Cuántos VSM voy a hacer?
  • ¿Qué cantidad de muda me propongo detectar y eliminar?
  • ¿Cuánto voy a reducir los costes de la empresa?
  • ¿Cuánto va aumentar la productividad? ¿y la calidad? ¿y el servicio?
  • ¿Cuánto y cómo voy a mejorar mi OEE?
  • ¿Cómo voy a monitorizar mi hoja de ruta? ¿y mi plan de acciones?
  • ¿Qué beneficios voy a obtener de todas las actividades?
  • … y todas aquellas preguntas que no aparecen en el budget típico, pero que son las que lo mueven en gran parte…

Todas estas cuestiones están relacionadas con el lado «invisible» de la empresa. Aquello que nuestros paradigmas no nos permiten ver, a pesar de que existen y que son ciertamente tangibles, en nuestras compañías.

Vamos a pensar diferente (y mejor) para hacernos más competitivos, que buena falta nos hace.

Y parafraseando lo que dice el maestro Forges: «¡Y no te olvides del budget!». Es decir, recordad que todas esas actividades requieren de un presupuesto, de un gasto, desde el punto de vista contable, o de una inversión muy rentable, desde la óptica de la mejora continua empresarial.

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