sencillez y evidencia
En la comunidad de vecinos siempre hay anécdotas que contar y temas con diferente valoración. Un caso concreto es cuando la puerta que da acceso desde la calle no cierra bien y se queda abierta salvo que se cierre “ex-profeso”. La frase “es que no cuesta nada hacerlo bien” pronunciada por los sufridores vecinos que siempre realizan el “esfuerzo” de cerrar la puerta al salir no quita que haya gente con menos voluntad (o más prisa) que no se vea en la obligación moral de cerrarla o que, detrás de esto, subyace el problema real: la puerta no tiene un buen funcionamiento y es necesario repararla.

Tendencia al mínimo esfuerzo

En algún post anterior ya hacíamos mención a la tendencia humana al mínimo esfuerzo, aún más en la empresa. Teniendo esta realidad presente hemos de conseguir que las actividades a realizar sean suficientemente evidentes y, además, sean la manera más cómoda y sencilla de realizar la tarea.

  • Evidentes para que se refleje enseguida que hay algo erróneo en lo que estamos haciendo o en su resultado.
  • Cómodas/sencillas, más que la anterior manera de realizar la actividad o alguna otra manera posible de realizarla ya que la inercia de las personas nos llevará a encontrar un camino alternativo. Es como los ríos bajando por la montaña, siempre encontrarán el camino más recto para hacerlo.

Criterios comunes de trabajo

En caso contrario estamos facilitando que cada uno de los empleados que ha de realizar esa actividad la pueda realizar aplicando un criterio propio y, por supuesto, diferente al que queríamos y diferente al de sus compañeros. Esto no quiere decir que sea mejor ni peor pero difícilmente tendremos procesos, resultados, productos o servicios uniformes y repetitivos si cada trabajador lo hace de una manera diferente.

Ejemplos como el de la puerta podrían ser la manera en que ubicamos el material, las pilas de palets en pasillos donde, para cumplir el FIFO, tendríamos que retirar toda la fila ya que el que necesitamos esta al fondo, a la práctica cogemos el ultimo que ha llegado que es el que está delante. Ubicaciones inexistentes para los materiales, herramientas, documentación pendiente, etc. donde cada uno los deja donde se ha acordado informalmente o donde puede. Procesos que han de ser A-B-C-D pero que debido a los desplazamientos que provoca, a esfuerzos ergonómicos o a complicaciones del proceso acaban siendo A-D-B-C.

Para finalizar insistir en un buen proceso que facilite el trabajo de los empleados y que suficientemente robusto para reducir o eliminar la variabilidad que puedan generar los diferentes actores: materiales, empleados, …

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