Industria 4.0 y personas

Hace ya algún tiempo que venimos oyendo hablar del concepto Industry 4.0, creado por los alemanes (según se comenta) y liderado por los americanos (según se habla). Todo ello, mientras los asiáticos se disponen a liderar el Mundo, todavía más. Me gustaría reflexionar sobre el concepto, puesto que algunas empresas (¿muchas?) tendrán que «pasar de la educación infantil al doctorado» en poco tiempo, si no quieren perder el tren, que quizás ya hayan perdido definitivamente. O bien, esperar con ansia que «desaparezcan» las personas y así ya se les habrá acabado «el problema», que no han sabido gestionar ni liderar.

Pero en esta ocasión, me voy a centrar en las personas. Porque mientras no se demuestre lo contrario (y parece que ello puede ocurrir en un tiempo no muy lejano), las personas serán necesarias en el desarrollo y en el desempeño de las operaciones (sobre todo en las Operaciones) de las empresas. Enlazo con el artículo de la MIT Sloan Management Review, donde se trata el tema: Why Digitization Won’t Put Operations Managers Out of Work.

Industria 4.0 y Personas.

En primer lugar, deberemos evaluar y cualificar cuál es el nivel de capacitación y entrenamiento que poseen los empleados, para saber de dónde partimos, dada la cultura empresarial de la propia empresa. Donde podemos encontrar que la formación siempre es un valor importante, dicho muchas veces con la boca pequeña, para cubrir el expediente…

Nos encontraremos con empresas (más de las deseadas) que siguen deambulando entre las Teorías X e Y, de McGregor, sin haberse enterado de la Teoría Z, de los japoneses, y sin más rumbo que el famoso «día-a-día» que les abruma y les supera… En este tipo de empresas, hablar de Industria 4.0 es poco menos que una broma de mal gusto, ya que su nivel es cercano al 1.0, si se me permite la licencia. Por lo que precisarán de un decidido empeño en conseguir que su empresa sea una «Organización de Alto Rendimiento» (HPO), antes de embarcarse en otras aventuras de incierto final.

Cuando entremos de lleno en el 4.0 (sin que los humanos hayamos desaparecido), se va a producir un fenómeno curioso, como ya de hecho se ha producido en las empresas de nivel 3.0, las que tienen unos procesos de automatización e informatización elevados, que es el de la substitución de los blue-collars por white-collars. Es decir, se va a pasar de grandes plantillas de personas de (supuesto) nivel bajo, a plantillas más reducidas de (supuesto) nivel alto.

¿Quién lidera la industria 4.0?

El reto de conseguir que las suposiciones o la realidad de los niveles mejoren, es el que tendrán ante sí, los ejecutivos que lideren esta transición, que se prevé rápida, por la imperiosa necesidad de no dejar que la (¿necesaria?) rueda del crecimiento se pare, o de establecer una estrategia defensiva ante las otras regiones mundiales que están mandando en estos momentos.

Ya hace 85 años, que el escritor británico Aldous Huxley, escribió su famosa novela «Un mundo feliz», en la que se describía como sería el Mundo, 700 años d.F., es decir 700 años después de Ford (Henry Ford). En ella, se describía cómo se surtía a «Tecnopolis» de diferentes modelos de personas, desde las Alfa y Beta (las que iban a gobernarlo todo) a las Gamma, Delta y Epsilon (las que iban a ejecutar, lo que los anteriores grupos decidieran). Como es habitual, los intelectuales prevén lo que va a ocurrir mucho tiempo antes. Y en este caso, en el modelo de la Industria 4.0, vamos camino de corroborar lo que Huxley definió.

O somos capaces de «crear» el máximo número de personas Alfas y Betas que lideren de manera sabia todo lo que va a suceder en los próximos tiempos, o (no soy muy optimista) el fracaso será generalizado. Otro tema, de índole social, es que tendrá que hacerse con el resto de niveles, Delta, Gamma y Epsilon, los «homo faber», cuando los robots (androides o no) substituyan a las personas. Y esperar que los citados robots, por un lado, incorporen «de serie» todas las ventajas del maravilloso «invento» llamado Ser Humano y, por el otro, no incluyan «en su ADN», todas la mezquindades que el propio Ser Humano posee y desarrolla.El momento que nos toca vivir es excepcional. Tenemos trabajo por delante…

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