principio de pareto

Como ya conoceréis, el principio de Pareto es un principio descrito por Vilfredo Pareto que define que el 80% de los problemas (en un caso de Mejora Continua) son generados por el 20% de las causas. De hecho, este principio nació para describir un comportamiento sociológico. Por si no lo sabéis, Vilfredo Pareto, era sociólogo, economista y filósofo y se le otorga este conocido principio que en su momento definia que el 80% de las tierras Italianas estaban en manos del 20% la población.

Su uso hoy en día es muy común en cualquier tipo de ámbito, pero siempre manteniendo la relación 80/20. En el caso del ámbito Lean Six Sigma que nos ocupa, lo usamos para describir que el 80% de problemas son debidos al 20% de causas.

No me he podido resistir y comentar sobre un momento que para mí fue algo chocante la semana pasada, durante la presentación de 5 proyectos LSS con los que hemos estado trabajando los últimos 6 meses para una empresa del sector seguros.

Ley de Pareto.

Una imagen vale más que mil palabras así que os represento lo que vi en la presentación. (El gráfico no es real, simplemente lo he usado como ejemplo).
 

Cortar el acumulado de Pareto en un 35% no es sinónimo de no conocer este principio, sino más bien que el proceso analizado no sigue este principio y por tanto, no existe un 20% de causas que generan un 80% de efectos. Si bien la priorización parece evidente y tratable, en un caso así deberíamos trabajar sobre muchos focos para poder mejorar el proceso en cuestión.

Lo que me chocó, fue encontrarme una distribución como la comentada bajo el título de Gráfico de Pareto y no bajo un título sin el nombre que hace mención a la tan conocida ley. A pesar de esto y otro problema evidente que si que es importante, es toda la información que perdemos en el grupo “Otros”.

El resto “Otros”, debe ser un grupo no superior al 5-10% sobre el cual no existan causas importantes sobre las que podamos perder información si nos interesa actuar sobre ellas.

Este restante de información debe tener un valor residual, no representativo frente al resto, sobre el cual, si lo elimináramos del gráfico no pasaría absolutamente ya que no estaríamos perdiendo información relevante. Debemos entender que la forma en la que representamos la información, puede ayudarnos a sacar conclusiones o nos puede dificultar esta tarea. No solo debemos ser estrictos cuando recogemos los datos, sino debemos serlo también cuando buscamos cómo representar esta información y cómo la analizamos.

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