gestionar la excelencia

Después de casi ocho años de blog, nuestros seguidores sabrán de mis aficiones y preferencias por mi deporte favorito, el fútbol.

Desde finales del pasado mes de Marzo, los aficionados al buen fútbol estamos de luto, tras del fallecimiento de uno de los cinco ases de la historia del citado deporte. Ese repoker ha estado compuesto por tres argentinos, un brasileño y un holandés, Johan Cruyff, el genio que se nos ha ido hace unos días. Todavía nos quedan tres de ellos y uno en activo. He tenido la suerte de «conocer» a través de mi padre al primero de ellos, y de ver jugar a los otros cuatro.

Pero el caso de Cruyff, va más allá de ser un enorme jugador. Y es que Johan también ha sido un grandioso entrenador, que ha roto moldes en el fútbol moderno. Convirtiéndose, a pesar de hablar de manera incorrecta hasta cinco idiomas diferentes (incluso el holandés…), en un auténtico «pensador», con visión preclara sobre la estrategia y la táctica a desarrollar por su equipo.

Me gustaría como pequeño homenaje por mi parte, dedicarle este post (hace mucho tiempo que no escribía sobre fútbol) a este personaje histórico en el mundo del deporte. Y quiero hacerlo a través de algunas de sus frases más célebres, con las que intentaré buscar un vínculo con el mundo de la empresa que nos toca vivir y que me he permito denominar Lean Cruyffing. Veamos…

Gestionando la Excelencia.

  • Jugar al fútbol es muy simple, pero jugar un fútbol simple es la cosa más difícil que existe”. Cruyff nos envía un mensaje, donde se hace un canto a la simplicidad, recordándonos la complejidad que por sí mismo tiene cualquier tipo de negocio, y que hemos de intentar no aumentar.
  • Nunca cometo errores porque me cuesta mucho equivocarme”. En este caso, el «filósofo» holandés, nos da dos lecciones: 1- Estar convencidos, seguros, sobre lo que hacemos; 2- No cometer errores, no hacer mala calidad porque ello conduce al desastre.
  • Cuando salgáis al campo mirad la grada, que todo eso lo han hecho para vosotros. Así que salid al campo y disfrutad”. Comprender que la empresa es un sistema y que es necesario empatizar con los diferentes stakeholders de la empresa, a la vez que disfrutamos de nuestras tareas.
  • Es un problema del fútbol de hoy, los dirigentes saben muy poco”. Si no existe conocimiento y liderazgo por parte de los managers, los negocios no prosperan o lo hacen en menor medida de lo que podría ser.

Trabajo en equipo.

  • En mi equipo el portero es el primer atacante y el delantero es el primer defensor”. Todo el mundo es importante en el equipo, todo el mundo participa y está involucrado, «juegue de lo que juegue».
  • La velocidad es muchas veces confundida con entendimiento. Cuando empiezo a correr antes que otros, parezco más rápido”. No por ir más rápido (aunque para Cruyff la velocidad era una ventaja competitiva) se consigue mayor eficiencia.
  • Vamos primeros porque tenemos más puntos positivos”. Intentar y lograr la excelencia, ser los mejores, es una obligación para cualquier organización.
  • «Juega como si nunca pudieses cometer un error, pero no te sorprendas cuando lo hagas«. Disponer de la concienciación suficiente, sobre la posibilidad de cometer errores, y la autocrítica para reconocerlos y aprender de ellos.
  • «Al fútbol se juega con el cerebro«. Tener visión de lo que acontece en nuestro entorno interior y exterior a la empresa, es fundamental para aprender de lo realizado y sentar las bases del trabajo futuro.
  • «Los jugadores de hoy solo disparan con el empeine. Yo podía tirar con el interior, con el empeine y con el exterior de los dos pies. Dicho de otra forma, soy seis veces mejor que los jugadores de hoy«. Conseguir que los profesionales de nuestro equipo tengan polivalencia es básico, para acometer cualquier tarea o actividad que surja en el quehacer diario.

Finalizo ya esta entrada, no sin antes recordar mentalmente alguna de sus mágicas jugadas, en las que sin más remedio se te ponía la «gallina de piel» al verlo. DEP.

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