evento kaizen y reality show

En el quehacer diario que realizamos, en pos de conseguir la Excelencia Operacional de nuestros clientes, utilizamos el evento, taller o workshop kaizen, dentro de los procesos de transformación lean, de manera preferente y constante. Es decir, un equipo de personas «multitodo»: multidisciplinar, multijerárquico, multigénero, multiedad, multicompetencias, multihabilidades, etc., a la búsqueda de la Mejora Continua de sus operaciones, procesos y negocios.

Hace unas semanas, en la constante e imprescindible ejercicio del pensamiento, se me ocurrió la idea de comparar un evento kaizen con un reality show. No es que sea consumidor habitual de este genero televisivo, pero lo conozco y lo «tomo como desengrasante», cuando la cruda realidad de los hechos que vivimos a diario, supera mi capacidad de aguante…Y para empezar, de manera «wiki-académica», me fui a ver que decía la «enciclopedia» de Internet, por excelencia, respecto a los reality:

La wikipedia dice esto con referencia a la «Telerrealidad» (en inglés, «reality show«): «Es un género de televisión que se encarga de documentar situaciones sin guión y con ocurrencias actuales, en las cuales interactúa un elenco que hasta entonces es desconocido. Este género usualmente resalta lo dramático y conflictivo de la vida de los personajes, algo que lo compara con el género documental. Utiliza diferentes elementos estandarizados como los confesionales donde el elenco expresa sus pensamientos, e inclusive sirven como narradores del programa».Siguiendo con la definición anterior, y ligándola con el concepto de workshop kaizen, he subrayado unas palabras y conceptos que me permiten profundizar en el método y el concepto del evento kaizen:

Método y concepto del evento Kaizen.

  • Todo taller kaizen debe estar documentado, es decir, debe considerar una preparación exhaustiva, mediante project charter y/o A3, que permita establecer las bases del trabajo a realizar.
  • Ha de existir una agenda de las tareas a realizar, pero nunca debe prevalecer sobre la espontaneidad de las aportaciones de los diferentes miembros del equipo, sin ideas predefinidas en un guión previo, que permitan que las citadas ocurrencias fluyan fácilmente.
  • La base y la fuerza de todo taller kaizen que se precie, se sustenta en la interacción del equipo de trabajo. Lo colectivo prevalece sobre lo individual. El consenso sobre el disenso.
  • Debe ser una representación real de lo que sucede en la empresa. Con todas las divergencias y conflictos que se dan en cualquier entorno de trabajo humano, pero con la salvedad de que es un trabajo a pequeña escala, en una especie de laboratorio humano de ideas y de acciones.
  • Todo ello, ayudado por ciertos estándares de actuación y por la capitalización de experiencias anteriores, aprendidas en otros equipos de trabajo de la empresa, de manera abierta y transparente.

Nada más por hoy. Una vez más, después de analizar la situación expuesta y elaborado el presente post, me convenzo que el evento kaizen tiene mucho de reality show, que a su vez, es una firme demostración de cómo somos las personas y como nos movemos, con todos nuestros paradigmas y prejuicios, lo que hace que sea una muy clara y diáfana representación de cómo es la vida, en general.

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