gestión visual

 

Importancia de la Gestión Visual

El otro día, mientras trabajaba en un proyecto de 5S, hacia reflexionar al equipo de trabajo sobre la importancia de la Gestión Visual.

Un concepto que parece, a priori, poco representativo para poder reducir mudas dentro de un proceso, es la solución vital y necesaria para agilizar y simplificar el flujo.

Cabe entender la fluidez como aquella característica que atribuimos a un material, producto o persona y que permita que este fluya a lo largo de un proceso, es decir, que navegue desde el inicio del proceso hasta su fin de la manera más ágil, sencilla y cómoda posible.

Pongamos el ejemplo, de un entorno productivo en el que el tornillo que debe cruzar todo el proceso de almacenamiento de materia prima, proceso de producción y expedición. Desde que la materia prima llega al almacén hasta que sale por la puerta el producto terminado, el tornillo se ha parado para esperar se procesado, para hacer gestiones burocráticas,  para analizarlo y para colocarlo en la caja adecuada… En este caso el tornillo (por suerte) no se queja de “lo lentos“ que somos y los problemas que le causamos.

Imaginaros, sin embargo, que vamos a un estadio de fútbol y queremos llegar a nuestra butaca sin que ninguna indicación visual nos ayude a ello. ¿Os podéis imaginar el caos que se montaría si no hubiese Gestión Visual?

La mejor manera para poder definir la gestión visual es que el Gemba (allí donde suceden las cosas) hable con el producto que cruza el proceso. En el caso del operario que mueve los tornillos, debe saber de dónde cogerlos y donde dejarlos sin perder tiempo en ello ni cometer errores. En el caso del aficionado al fútbol, debe poder llegar a su asiento si perderse en el intento y en el menor tiempo posible.

Concepto de Gestión Visual

El concepto de Gestión Visual es tan amplio que, además de guiar el producto a través del proceso (tornillo, aficionado al fútbol o paciente en un hospital), nos permite no cometer errores durante nuestras tareas habituales. Con ello, eliminamos sobreprocesos y errores, acciones que son Mudas por definición.

La reflexión inicial con la que iniciaba este post, consistía en hacerles ver, que una persona externa y ajena al proceso debe saber identificar mermas, materia prima, producto terminado, estándares y condiciones de trabajo… En mi caso, hasta que no me explicaron que era cada cosa, me fue imposible ver el proceso de su producto.

Lo que aprendieron de ello fue que el éxito de la gestión visual no se consigue, si no nos disfrazamos de tornillo, paciente o aficionado al fútbol, bajamos al Gemba, y detectamos puntos necesarios de mejora. La buena gestión se ejerce desde el terreno y detectando las necesidades allí donde se requieren.

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