Dentro de las responsabilidades familiares que uno tiene, está la de ir a
comprar frecuentemente para abastecer el frigorífico y la despensa de casa de alimentos para un periodo de tiempo.

Hace unos días, me tocó hacer la compra y durante mi ruta a través de los múltiples pasillos y estanterías del
supermercado donde habitualmente realizo la compra, me vino a la mente el
concepto de un Supermercado y sus
extensas ventajas. Y esto no fue por casualidad, sino porqué presencié en
directo las operaciones de aprovisionamiento entre el almacén y las estanterías
de exposición de productos al cliente (supermercado).
Una imagen vale más que mil palabras, así que os dejo la prueba.
                            

 

Daros cuenta cómo visualmente podemos detectar varios puntos
interesantes:
1.     Podemos ver
cuánto stock queda expuesto y por tanto facilitamos las operaciones de
aprovisionamiento.
2.     la
cantidad de stock presentada depende de la cantidad demandada por el cliente.
3.     Hay un
espacio limitado para cada producto, dependiendo de la cantidad a presentar y
de la demanda del cliente.
4.     Todo está
etiquetado con la información necesaria: precio, código…
5.     El
producto es fácil de retirar por parte del cliente y fácil de reponer por parte
del empleado.
Lo que todavía no entiendo es ¿porqué perdemos tanto tiempo de pasillo en pasillo buscando algún producto
en concreto?
Si bien el tema del aprovisionamiento y los stock, los supermercados lo
tienen superado, siempre encuentro a faltar Gestión Visual que me permita
reducir desplazamientos y transportes de comida en busca de un producto.
No nos engañemos, al final el único factor que nos permite hacer compras
rápidas, es ir siempre al mismo supermercado, comprar los mismos productos y rezar para que no los hayan cambiado de ubicación y mi memoria no me falle.
Con la gestión visual, la creatividad toma las riendas y por tanto es
necesario buscar soluciones fuera de lo común y fuera de lo escrito en los libros para
llegar a cumplir el objetivo.
En tal caso, podemos pensar en diversas soluciones para facilitar la
tarea de la compra:
1.     Mapas a la
entrada del supermercado y al inicio de cada pasillo.
2.     Indicaciones
visuales en los techos.
3.     Numeración
de pasillos y que el mapa de la entrada señale, para cada número qué productos
hay.
4.     Indicar en
el techo las categorías por las que están clasificadas las estanterías.
5.     Indicaciones
en el suelo.
6.     Etc.

 

¿Os imagináis un aeropuerto de Japón, China, Rusia o Dubái sin la propia
gestión visual que te permita llegar al avión?
¿Te ha gustado el post?