mejora continua

Una figura esencial dentro de todas las empresas es la del responsable de área, encargado, oficial, responsable,… que está directamente en contacto con los empleados, gestionando el trabajo, distribución de cargas de trabajo, asignación de tareas, etc.

La figura del Encargado

Además, con el paso del tiempo, esta figura está evolucionando a lo que un anterior jefe mío definió muy correctamente como “el amo de casa”. Responsable global del área de todos los requisitos que se le exigen a la misma. Así, esta responsabilidad incluiría el orden, la limpieza, la productividad, riesgos laborales, horarios, suplencias, calidad, medio ambiente, etc …

Es común, cada vez menos, encontrar en las empresas que esta figura ha sido asumida por un empleado que anteriormente realizaba las funciones del personal que tiene actualmente bajo su mando y que dispone de una amplia experiencia en la ejecución de las diferentes tareas.

Promoción interna del personal

Por un lado es loable la promoción interna del personal dentro de la organización que permite al personal tener aspiraciones que pueden servir de motivación para mejorar en su trabajo, formarse y desarrollarse personal y profesionalmente.

Por otro lado, a veces esta elección no tiene en cuenta si la persona dispone de las habilidades de gestión del personal, trabajo en grupo, anticipación, visión global, etc… básicas para la gestión diaria del personal bajo su mando y del área de trabajo. Quizás a la espera de que estas habilidades se desarrollen con el tiempo o gracias a la formación que se ha planificado facilitar. El único criterio ha sido la experiencia de la persona en la realización de la actividad que le convierte en un experto conocedor de la misma.

Si se da esta última circunstancia y no conseguimos que aparezcan estas habilidades o ya disponga de las mismas, corremos el riesgo de tener un responsable que acabe realizando tareas de los empleados que tiene bajo su mando porque se siente más cómodo realizándolas que no gestionando al personal, solucionando problemáticas, realizando seguimiento de indicadores, etc. Sólo tendremos un conjunto de empleados dentro del cual, a uno de ellos le pagamos más porque tiene un cargo.

Si nos centramos en las actividades del responsable respecto a la Mejora Continua nuestro interés sería que fuera capaz de realizar diferentes actividades.

Actividades del responsable de Área en la Mejora Continua

  • Fomentar la aportación de sugerencias de mejora por parte de sus empleados.
  • Formación y polivalencia de los empleados.
  • Estandarización y mejora de los procesos existentes.
  • Realización de actividades de Mejora en el área.
  • Apropiación, seguimiento y ejecución, si procede, de los planes de acción de actividades de mejora.
  • Consolidación de los cambios producidos por las mejoras.

Como uno se puede imaginar, la figura del responsable y sus capacidades es básica para la realización e implantación de las actividades de Mejora Continua. Sobretodo para asegurar su continuidad en el tiempo.

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