Los Directivos y el Arte del Management

Seguimos con la serie de artículos dedicados al Arte del Management. En esta ocasión, entro en el mundo de los empleados y, concretamente, en el proceloso “océano” de los altos empleados, es decir, en el de los directivos.

En definitiva, los empleados que tienen a su cargo a otros asalariados, de inferior nivel organizativo. Por lo que consideraré todo tipo de mando, de cualquier nivel jerárquico en la organización. Ni que decir tiene que cuanto más alto esté en el escalafón, mayores son las consecuencias (buenas o malas) de su actuación. Y no olvidemos, como comenté en una anterior entrada que, en el ámbito de las grandes empresas, acostumbran a ser los “amos” de las mismas, a pesar de no haber puesto ni una cantidad de dinero, como empresario. Detalle, no menor.

Al igual que en posts anteriores, voy a hablar desde mi vivencia, al haber conocido a un sinfín de directivos y manager, en mi carrera profesional, ya sea como jefes directos, o como aquellos otros que, sin serlo, he visto cómo actúan. También, añadir que:

Los conceptos “directivo” y “líder” no son siempre sinónimos. En muchos casos, el primero no conduce al segundo. Clic para tuitear

De todos ellos, he aprendido “cosas”, en los últimos cuarenta años, de vida profesional. Unas, que he intentado imitar, y otras, que vale la pena olvidar, para no repetirlas. Os las comparto, para todos aquellos a quienes les pueda interesar.

 

Tipologías y categorización de directivos

En una primera aproximación, no excluyente de otras posibles, podríamos convenir que existen los cuatro tipos de directivo, que se reflejan en la siguiente matriz:

¿Cuáles son los pros y los contras (con diferente ponderación) que tienen los cuatro estilos de dirección?:

  • Sirviente:
    • Pros: conoce perfectamente todo lo que se hace en su área de dirección.
    • Contras: no confía en su equipo, no delega, es un “imprescindible”.
  • Pastor:
    • Pros: tiene un control exhaustivo de todo lo que acontece en el “rebaño”.
    • Contras: se rodea de personas de bajo nivel y fácil control.
  • Arquitecto:
    • Pros: ofrece una visión empresarial amplia, bien definida, con delegación casi absoluta a sus equipos.
    • Contras: posibilidad de “salirse del mundo terrenal”.
  • Director de Orquesta:
    • Pros: tiene la capacidad de dirigir a los diferentes “maestros”, que componen el equipo.
    • Contras: querer imponerse a los citados “maestros”, sin ser tan bueno como ellos, en su actividad concreta.

 

Establecida esta categorización, avancemos en las lecciones aprendidas de los directivos.

 

¿Cómo se llega a ser directivo?

Parafraseando la frase bíblica: “los caminos del directivo son insondables e inescrutables”. Por tanto, la variedad de orígenes e historias es (casi) infinita.

Hay directivos que los ves y dices, está en el sitio adecuado; y hay otros, que no llegas a entender, por mucho que lo pienses, cómo es posible que estén en esa de posición de autoridad. Clic para tuitear

Analizando el tema, detallo cuatro posibles modelos, para llegar a ser directivo:

  • Por méritos propios; esta sería la vía más adecuada, que no se da siempre, para desgracia de las organizaciones.
  • Por estar en el lugar y en el momento adecuado: la suerte o el azar (llamémosle como nos plazca), a veces obra el milagro, la serendipia, de que alguien llegue a un puesto de responsabilidad, por casualidad.
  • Por ser un “dontancredo”: esta podría ser una variante de la anterior, con la peculiaridad de que “por muchos años que pasen”, existe un tipo de persona que no se mueve de su sitio y que al final, asciende, porque el resto de “competidores” ya no están.
  • Por ser un trepa: este camino se lleva mucho, en esta Sociedad tan (enfermamente) competitiva y, en muchos casos, sin ningún tipo de escrúpulos. El fin justifica los medios, aunque tengan que “pisar a su padre”.

Es importante saber el origen y la personalidad de los directivos que tenemos delante de nosotros. Ya sabemos que la mayoría de CEOs son rojos, en la metodología DISC, lo cual está bien desde el punto de vista positivo del empuje, pero:

Atención a que la dominancia de los directivos, no expulse a miembros del equipo. Porque sin equipo, no se es nadie. Clic para tuitear

Y, por último, en este apartado, también es importante conocer el “background” del directivo, sobre todo cuando es nuestro jefe. Nos enfrentamos a dos posibilidades:

  • Mismo background que el nuestro, por tanto, tiene mis conocimientos, lo que habitualmente es poco confortable, porque puede intervenir en más ocasiones de las deseadas. “La cabra tira al monte”, con perdón.
  • Diferente background que el nuestro, ergo, no tiene nuestros conocimientos, “no tiene ni idea”, lo que acostumbra a ser incómodo, desde el punto de vista de tener que explicar todo lo que acontece a un lego en la materia.

 

Diez lecciones de directivos, para recordar

A pesar de que a alguien pudiera parecerle mentira, en mi vida profesional he encontrado a personas (a las que admiro), que han desempeñado su actividad, con todas estas virtudes:

  1. Visión: en el más amplio sentido de la palabra. Cuanto más arriba estás en la organización, mayores competencias empresariales y profesionales, debes tener. Es quizá la primera de las obligaciones de un directivo. (tweet)
  2. Inteligencia: de todos los tipos definidos por los estudiosos del tema. En ningún caso, debe confundirse el ser inteligente con ser un listo, de los que abundan.
  3. Determinación: saben lo que quieren y van a por ello, sin detrimento de cumplir el resto de cualidades expuestas en este apartado. Sin pisar a nadie.
  4. Equilibrio: acostumbran a ser personas ecuánimes y armoniosas, en todos sus ámbitos personales, incluyendo el familiar.
  5. Comunicación: transmiten claramente aquello que quieren comunicar a sus equipos, a sus colegas, y al resto de los stakeholders de la organización.
  6. Empatía: evidencian el ponerse en el lugar de los otros, lo que en ningún momento debe considerarse como una debilidad, sino como la fortaleza de la justicia, en el trato con los demás.
  7. Humildad: si tienen ego, se lo reservan para sus adentros. Como ya comenté en un post anterior, los mejores propietarios y/o directivos que he conocido, tenían un nivel de humildad elevado, lo que tiene su mérito en nuestros tiempos.
  8. Generosidad: no esperan a que nadie se les anticipe, ni que le tengan que reclamar, a la hora de dar el reconocimiento a sus colaboradores
  9. Transparencia: no esconden las posibles carencias que pueda tener él mismo, o su equipo. Todo es claro y diáfano.
  10. Bonhomía: todos los puntos anteriores, los podríamos resumir en este concepto, consistente en ser intrínsecamente bueno, que no tonto ni ingenuo. En definitiva, no estar juzgando y culpando, de forma continua, a todo aquel que no sea el mismo.

Diez lecciones de directivos, para olvidar

Y, como no, también me he encontrado con algunos individuos, que han llegado a ser directivos, por cualquiera de las causas posibles expuestas en un apartado anterior. A todos ellos, los he puesto en el “baúl de los olvidos”. Algunas de las características que los definen son las siguientes, que los acercan en muchos casos, hacia el perfil del “directivo sociópata”, en el caso de que “atesoraran” todas ellas:

  1. Autoritarismo: con todos los matices y las sutilezas. Desde el directivo violento, tal cual; hasta el que lo ejerce con “modales exquisitos”.
  2. Maltratador: mediante todo tipo de acoso a sus colaboradores, basado en el desprecio sistemático. Prefieren mantener a alguna persona en el equipo, a quien puedan atacar, antes que proceder a su sustitución.
  3. Resultadismo: sólo les interesa el resultado, sin prestar atención al proceso que haya que realizar para obtenerlo. Todo su norte y su sur es el dinero. No ven (ni les interesa) nada más, confundiendo aquello del valor y el precio.
  4. Egolatría: basada en una mezcla de narcisismo y un supuesto complejo de inferioridad. El “yoismo” es su divisa. Sin él, “el mundo no existiría…”.
  5. Corrupción: los puntos anteriores, conducen irremediablemente a éste. Dado el cóctel, en el que se mezclan su único interés, el dinero, combinado, con aquello de que los que me rodean son seres inferiores y no se enteran de nada…
  6. Desconfianza: en su equipo y en las capacidades de sus colaboradores. Por tanto, delegan de manera superficial.
  7. Oscurantismo: con la mentira como motor de la no transparencia, que es uno de los ejes más importantes en el mal directivo.
  8. Falsa empatía: otro de sus ejes estructurales en su quehacer, el de aparentar que eres empático, sin serlo.
  9. Workalcoholismo: uno de sus “valores” es el “trabajo sin descanso”, en muchas ocasiones, basado en la ausencia de otra vida que les complemente su existencia.
  10. Amoralidad / Inmoralidad: para concluir, en algunos de los directivos negativos que he conocido, un hilo conductor es su inmoralidad (es consciente de su conducta errónea) o amoralidad (no es consciente de que su conducta sea incorrecta), rozando la sociopatía o psicopatía, como citaba al principio de este apartado.

Finalizo por hoy. En la próxima entrada, trataremos a los empleados, no directivos, en los que también hay muchas lecciones aprendidas a tratar.

Continuará…

J.A. Aguilar 
Presidente Actio Global

 

 

 

El Arte del Management: Lecciones aprendidas (III)
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