Guardia Pretoriana

Una de las evidencias más grandes que nos encontramos en las empresas es que los responsables a diferentes niveles necesitan poder soportarse en otros profesionales en los que pueda confiar y delegar responsabilidades y gestión, el equivalente a la guardia pretoriana en tiempos de los romanos.

Estructura organizativa empresarial

Con esto no estoy haciendo un canto a las estructuras piramidales, más cuando a nivel de filosofía Lean se tiende, cada vez más, a estructuras organizativas lo más planas posibles.

Volviendo a la guardia pretoriana y a su pretor, hay personas con más facilidad para delegar que otras, pero cuanto mayor sea la responsabilidad que tenga asignada dentro de la empresa, más difícil será poder estar en todos los sitios a la vez, saber todo lo que sucede ni tener todo bajo control directo ya que habrá otras tareas que absorberán la capacidad y tiempo disponibles.

Reparto de responsabilidades

Llegados a este punto será necesario soportarse en otras personas, subdividiendo la responsabilidad, a las que se les asigna una gestión parcial (en un área más reducida, sobre un grupo más pequeño de personas, etc.) con el fin de que sean lo suficientemente autónomas para tomar decisiones y gestionarse. Idealmente subdividiendo la responsabilidad en trozos más pequeños y siendo estos responsables de segundo nivel los que reportarían los resultados de su gestión.

El objetivo sería poder centrarse en la aportación de valor que se le presume al puesto jerárquico que se ostente y apoyarse en este equipo, en esta guardia pretoriana, que forma un nivel intermedio y permite una gestión de día a día mucho más operativa.

Algunas recomendaciones para la guardia pretoriana:

  • Han de ser de máxima confianza para la persona que delega en ellos parte de su responsabilidad.
  • Hay que facilitar grados de autonomía para tomar ciertas decisiones si no queremos que simplemente sean transmisores de órdenes.
  • Han de poder ser los representantes de su responsable (y a la empresa) en los diferentes aspectos asignados ya sean de producción, de gestión del personal, seguridad, medio ambiente, etc.
  • Han de alinearse con la política, estrategia y objetivos de la empresa.
  • Si disponen de un proceso mejorado y simplificado les será mucho más fácil hacer su trabajo.
  • Necesitan de «soft skills» que le permitan realizar su trabajo (liderazgo, trabajo en equipo, gestión por indicadores,…)

Finalmente recordar una frasecilla muchas veces repetida pero que no por ello deja de ser vigente: «Que una persona sea un buen técnico (u operario,…) no significa que sea un buen gestor»

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