Al tener criatura por casa el tema películas infantiles está a la orden del día y una de las mismas es Monstruos, S.A. (ya se anuncia segunda parte). En ella aparecen unos monstruos que se dedican a asustar a los niños y obtener energía a través de el miedo que se genera. Se supone que son monstruos imparables aunque detrás de todo ello son personas «normales» haciendo su trabajo.

La película sirve como introducción al post cuando lo asociamos a las actividades de mejora y a la participación de los empleados.

Actividades de mejora y a la participación de los empleados

Uno de los temas complicados en la mayoría de las empresas es conseguir la participación del personal en la mejora de los procesos o del área en el que están o participan. Nada que ver con los buzones de sugerencias.

Venimos de una cultura anterior en las empresas (que aún impera en alguna) donde las decisiones, ideas y detalles se decidían desde los puestos jerárquicos superiores y se transmitía a la gente «de abajo» para que hicieran lo que se les decía. Dirección decide, los empleados realizan o ejecutan.

Ésta cultura evoluciona hacia una filosofía de empresa donde la Dirección busca que su gente, los verdaderos expertos en las tareas del día a día, ayuden a identificar las oportunidades de mejora (Muda) existentes en los procesos y que participen en la solución de las mismas de manera que se mejore alguno de los aspectos que hacen ser más competitivos a la empresa (Calidad, Costes y Servicio).

Romper situaciones que nos llevan a frases del estilo:

  • «El personal no aporta ideas»
  • «Dirección no nos escucha»
  • «A mí no me pagan por pensar»
  • «Eso forma parte del salario de los encargados»

Puede no ser tarea fácil pero, en general, la gente tiene muchas ganas de participar y mejorar su día a día.

Un problema añadido es que actuaciones de este tipo ya se hayan intentado en el pasado sin éxito y ya se tienen varias «mochilas» en contra, la predisposición es peor sabiendo que no funcionó y que ahora puede acabar teniendo el mismo resultado.

Aportaciones de Ideas

Una vez superadas las diferentes barreras y conseguido que Dirección se plantee que su personal aporte ideas, cuantas más mejor, y que el personal está también motivado con el tema el siguiente hándicap es ser capaz de dar respuesta a todo aquello que va apareciendo.

El personal, como el monstruo que le cuesta despertar, es posible que cueste de incorporar a esta dinámica, pero una vez conseguido va a pedir que se les escuche y que, al igual que se pide colaboración en ideas de mejora, querrán ver que hay un feed-back de información conforme alguien ha tenido en cuenta la propuesta y la resolución que se ha tenido de la misma. Además, aunque la gente entiende que los recursos de la empresa son limitados y que hay prioridades, querrán ver que alguna de sus propuestas se lleva a cabo, se transforma en una realidad.

De hecho si no tenemos cuidado y generalizamos la aportación de ideas, podemos vernos superados por la cantidad de propuestas que nos llegan a las que hay que dar respuesta. Podemos pasar de quejarnos de no tener propuesta a tener más de las que quisiéramos y, por consiguiente, defraudar a los mismos que habíamos conseguido animar.

Cuidado si despertamos al monstruo, hay que estar preparado.

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