En unos días me han llegado diversas informaciones a través de radio y televisión que vuelven a reforzar la importancia que tiene el principal de los muda o despilfarros, la Sobreproducción.

¿Qué es la sopreproducción?

La sobreproducción (o sobrecompra,…) sucede cuando producimos (compramos, gestionamos,…) más, antes o más rápido, que lo que los clientes (internos o externos) necesitan provocando toda una serie de efectos secundarios no deseados:

  • Stock del restante no consumido o no vendido que significa un inmovilizado en vez de un dinero en nuestro bolsillo. Además, cuanto más avanzado esté el producto en sus diferentes fases más caro es el stock.
  • Gestión de este stock: espacio, manipulación, obsolescencia, roturas, etc.
  • Recursos dedicados a la sobreproducción realizada.
  • Coste real de lo utilizado si le repercutimos el “exceso” de material que ha sido necesario para poder disponer del material. El famoso lote de producción o de compra (la cantidad mínima definida por la empresa o el proveedor)

El Muda de la sobreproducción

Este muda genera muchos otros al tener que dedicar tiempo y recursos a algo que no hace falta “ahora mismo” y, seguramente, dejando de hacer algo que sí hacía falta ahora. Y lo mejor es que siempre tenemos disponible alguna frase del estilo: «Ya se venderá» o «Ya lo gastarán»

Volviendo a los ejemplos, por un lado, en un programa de radio hacían referencia al video que encabeza el blog donde se hace mención a un gran cuadro realizado con 15.000 chinchetas y la información se complementaba con que debido a los lotes mínimos de compra (entiendo que para cada color) el artista se vió obligado a comprar 40.000 chinchetas, lo que le dejó con un sobrestock de 25.000 chinchetas que tendrá que decidir cómo gestionar.

Por otro lado, en un programa de TV3 (Sense Ficció) hablaban sobre el retorno de la industria a nuestro país y se comentaba cómo varios fabricantes hacen el viaje de vuelta desde China a España porque la mejora en los costes ya no es tan significativa y porque ya no está tan claro, ni es tan fácil, que se vaya a poder vender o consumir toda la cantidad que transportan los famosos contenedores marítimos que marcan el lote mínimo de compra/transporte cuando hablamos de producciones y compras en los países asiáticos.

Son algunos ejemplos de la necesidad de ajustarnos cada vez más a las necesidades reales del cliente, interno o externo y no a aquello que nos “conviene” debido al sistema de producción, compra o gestión que tengamos implantado.

¿Te ha gustado el post?