¿Qué es Ceteris paribus?
Para los que hemos estudiado Economía, la acepción «ceteris paribus» nos suena y mucho, como uno de los conceptos que permite analizar una única variable en el supuesto caso de que el resto de variables permanezcan constantes. El concepto significa literalmente «siendo las demás cosas iguales», o bien, «permaneciendo el resto constante».

¿A cuento de qué me ha venido la inspiración de este post? Pues a santo de que en muchas empresas a pesar de hacer supuestamente lo mismo, los resultados no siempre son iguales, y en muchas ocasiones, diametralmente diferentes.

Estudios y análisis teóricos

Y, ¿ésto por qué ocurre? Porque en el mundo de la empresa, en la realidad del día a día, no existe el concepto «ceteris paribus«, que es un concepto abstráctamente brillante, cuando de hacer estudios y análisis teóricos sobre modelos económicos, se trata.

En las compañías todas las variables juegan su papel, e intentar obviarlas no es factible. Hay directivos que se atormentan, preguntándose: «si hemos hecho lo mismo que en la otra planta o en la otra empresa, ¿por qué no obtenemos los mismos resultados?». Y la respuesta está en que los condicionantes de una y otra organización han actuado de manera distinta, aunque pensemos que hemos hecho lo mismo. ¡Ojalá pudiéramos fijar «ceteris paribus» todas, o casi todas, las variables que inciden en nuestros procesos!

Veamos algunas variables:

Si de variables se trata, la productividad de una planta a otra, variará en función del grado de motivación y compromiso que tenga su equipo humano; el nivel de calidad será diferente en función de la inversión en formación que hayamos desarrollado con nuestras personas; nuestra inversión en inventarios no bajará por arte de magia, si las variables que manejan los que compran o fabrican no varían de sus paradigma actual; la tasa de servicio empeorará si el  mantenimiento preventivo de los vehículos no es el adecuado; y así, hasta el infinito y un poco más…

Si de actividades de Mejora Continua hablamos, estaremos en las mismas. Esa absurdo pensar que podemos pretender que una planta trabaje en términos de un flujo unitario (one-piece-flow) eficiente, si no existe estabilidad en los equipos de producción; no conseguiremos consolidar las famosas 5S, si no creamos los estándares pertinentes para que se sostenga; no alcanzaremos un nivel de stocks óptimo si no somos capaces de dotar de máxima velocidad a las transferencias de un producto a otro; y de esta manera, seguimos hasta el siguiente infinito.

Son tantas las variables del sistema que hacer análisis simplistas y tomar decisiones y acciones superficiales no llevan más que al fracaso.

Todo esté en permanente cambio, todo está fluyendo de manera continua. Nos guste o no, no hay más remedio que atacar a todas las variables que afectan a nuestra organización, y para ello hay que dotarse de una estrategia de  transformación, de hacia donde queremos ir, que se sustente en una sistemática y en una metodología de trabajo, a través de unos equipos entrenados para el complejo cometido. Con parches, con clamorosos olvidos de temas importantísimos, mirando hacia otro lado, no conseguiremos ser lo excelentes que tenemos que ser por obligación. No queda más remedio.

¿Ceteris paribus?
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