Autonomation

Permitidme una pequeña «cuña publicitaria» al inicio de esta nueva entrada, y que os diga que las utilidades que ofrecemos desde Actio (antes Crealor), en la mejora continua de los procesos y operaciones de nuestros clientes, son muchas y variadas.

Como podéis ver en la foto, una de las bolsas de merchandising de nuestra empresa, que ofrecemos a nuestros clientes, ayuda al trasiego y distribución de la compra familiar. La foto ha sido realizada y remitida por el buen amigo Oriol Pastor (¡gracias!). En su e-mail nos comentaba que podríamos hacer alguna reflexión sobre la nueva modalidad de auto-pago que ha aparecido en las grandes superficies en los últimos tiempos, donde el consumidor se enfrenta en solitario al pase por caja.

Tomo el guante de Oriol y a ello voy con este post.

¿Qué es la Autonomación?

¿Porqué he titulado el presente post con la palabra autonomación?

Palabra que «solo» existe en el imaginario de quien se la inventó y que proviene de la traducción (siempre libre) de uno de los pilares del TPS (Toyota Production System) denominado Jidoka. Otra traducción, más a la japonesa, nos la convierte en un concepto tal como «automatización con carácter humano». Para entendernos: cómo obtener la mayor conjunción entre el hardware que tenemos en el proceso y el humanware que debe velar por el buen funcionamiento del mismo.

El éxito de un buen proceso de autonomación, en el que se une el binomio máquina – persona, se basa en tres reglas básicas

Reglas básicas de la autonomación

  • La persona debe estar convenientemente formada e informada sobre el equipo que tiene que manejar y/o supervisar. Por lo que, si en el momento que vamos a pagar, las instrucciones son claras y concisas para realizar la acción de pago, en ese caso, la cosa irá bien…
  • La máquina ha de estar perfectamente adaptada a la persona. Si cuando vamos a pagar, el sistema es amigable y nos permite hacerlo sin ningún tipo de problema ni interrupción, entonces, también iremos bien…
  • El equipo ha de saber prevenir o corregir cualquier desviación en el funcionamiento que se produzca, a través de los conocidos poka-yoke. Si se tienen los suficientes elementos de acción, para que no se produzca ningún desajuste, podremos decir que el proceso está bien enfocado, y por tanto, será exitoso…

Pensemos que estamos en un mundo en el que cada vez más las personas y las máquinas interaccionan, de manera constante. Cada vez es más difícil entender a las unas sin las otras, por lo que pensar en el conjunto, desde la concepción del equipo, hasta la implantación y puesta en servicio del mismo, es una labor fundamental en todos aquellos profesionales que tengan responsabilidad en el tema.

«Autonomacionemos» de manera adecuada y todo saldrá mejor. Incluso en las colas de pago de los supermercados…

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