la importancia de la actitud

El otro día nos escapamos a Port Aventura, ahora ambientado en Navidad y la pequeño fiera que tengo por hijo se coló en un área reservada para el staff. Después de perseguirlo un poco, al ir hacia la salida, nos encontramos con que justo antes de salir a la zona de visitantes había un espejo colgado con el cartel que aparece en la foto.

El cartel, dirigido a las personas que trabajan en Port Aventura y, que muchas veces, les toca ir maquillados y/o disfrazados les recordaba que es muy importante salir «a escena» con una sonrisa. Que a pesar de estar cansado, de tener problemas, de que quizás te duela la cabeza, es importante salir con una sonrisa ya que eso es lo que va a percibir el cliente.

Actitud positiva ante el cliente

Claramente, en entornos donde nos relacionamos directamente con el cliente como pueden ser los servicios, una sonrisa y una cierta amabilidad y cortesía son necesarias e, incluso, obligatorias para facilitar un ambiente agradable a nuestros clientes que facilite su experiencia de compra/consumo y que facilite la repetición y, muy importante, la prescripción positiva a sus conocidos y amigos.

Además de en estos entornos, en mi modesta opinión, deberíamos utilizar un poco mas este recurso gratuito que nos ha facilitado la naturaleza, la sonrisa en el resto de entornos profesionales, ya sean oficinas, industria, distribución, etc. Y cambiando los clientes por la gente con la que trabajamos, sobretodo si tenemos una función que gestiona equipos de personas.

Es cierto que la situación actual no acompaña para tener demasiado optimismo, pero eso no nos debe quitar la referencia constante de que tenemos que trabajar con personas, a las que seguramente no podremos incentivar económicamente, pero a los que sí podemos intentar dar un ambiente de trabajo un poco más agradable, por lo menos en la parte que nosotros podemos afectar.

Alguna vez nos costara mas, otras menos, pero nuestra gente agradecerá una sonrisa de vez en cuando. Ya habrá ocasión, cuando sea necesario, de poner semblante serio, pero en nuestro día a día podemos intentar transmitir algo de positivismo, de amabilidad con la gente con la que trabajamos, con la que nos relacionamos más horas casi que con nuestra propia familia.

El ambiente que fomentemos será, seguramente, el que nos encontremos en nuestro entorno por lo que: «Antes de entrar en escena…sonríe»

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